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Reduce un JPG, PNG, WebP o AVIF a unos 100 KB, por completo en tu navegador — sin subir nada.
Comprime varias imágenes con configuraciones avanzadas. Compatible con JPEG, PNG, WebP, AVIF y más.
Arrastra imágenes aquí o toca para seleccionar
Compatible con JPEG, PNG, WebP, AVIFHasta 50 MB cada una
Al solicitar empleo, tramitar un visado o usar sedes electrónicas, muchas veces hay que subir una foto de carnet o un documento, y esos formularios antiguos suelen limitar el archivo a 100 KB, rechazando cualquier cosa más pesada. Esta herramienta ajusta el archivo a ese tamaño en tu navegador, para que la subida pase a la primera; y como nada se envía a un servidor, tu documento no sale de tu dispositivo.
El límite de 100 KB es habitual en portales que recogen una foto o un documento de muchísimas personas: webs de empleo, admisiones universitarias, servicios de visados y pasaportes, trámites fiscales y bancarios. Almacenar millones de imágenes de solicitantes suma rápido, así que cada subida se mantiene pequeña para que el sistema sea barato de mantener y de respaldar.
Las instrucciones suelen unir el límite de tamaño a un formato y unas dimensiones en píxeles concretos —lo normal es un JPEG de carnet a una resolución fija— y el formulario lo comprueba todo a la vez, rechazando el envío si algo no encaja.
En un documento oficial lo que importa es que la cara se reconozca y que el texto pequeño se lea, no que el color sea perfecto. Recorta primero la imagen al encuadre que pide el formulario —cabeza y hombros en una foto, los bordes del documento en un escaneo— para que los 100 KB se gasten en lo importante y no en el fondo.
Luego deja que la herramienta baje la calidad hasta que el archivo quede por debajo de 100 KB. Las fotos de una persona aguantan bien a las resoluciones modestas de estos formularios; una página densa de letra pequeña es más ajustada, así que conviene mantener la resolución y dejar que la calidad asuma la compresión, porque el texto resiste eso mejor que ser reducido.
Son de los archivos más sensibles que existen, y esa es la mejor razón para mantenerlos fuera de servidores ajenos. Aquí cada paso ocurre en tu navegador: la imagen se lee de tu disco, se redimensiona y se vuelve a codificar en memoria, y se devuelve directamente para descargar. No se sube, ni se guarda en caché, ni se registra en ningún sitio, así que una página de pasaporte o un extracto bancario se quedan en tu propia máquina. Puedes preparar los varios documentos de una misma solicitud de una sentada, sin crear ninguna cuenta.
Si tras comprimir el formulario sigue sin aceptarlo, el tamaño no suele ser la única regla. Vuelve a leer las instrucciones para el formato y las dimensiones exactas: muchos portales quieren un JPEG a una resolución concreta además del límite de 100 KB, y un PNG o una imagen demasiado grande falla aunque los bytes estén bien. Ajusta aquí el objetivo a 100 KB para el tamaño, recorta a las dimensiones indicadas y exporta como JPEG, y quedan cubiertas las causas habituales de rechazo.
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